4 de enero de 2014

El Libro Azul de Hugo Chávez

Vivimos, efectivamente, una era donde las ideologías parecieran extinguirse. El “fin de las ideologías”, así la han llamado no pocos estudiosos de la época.

El fenómeno adquiere mayores proporciones en América, particularmente en Venezuela, donde la gran mayoría de los partidos políticos, surgidos paralelamente al proceso de industrialización, derivaron en organizaciones de corte populista, totalmente vacías de contenido ideológico.

Por otra parte, se ha dado persistentemente la tendencia, en nues­tros pensadores contemporáneos, de buscar modelos en otras latitudes para importarlos y tratar de implantarlos en nuestras sociedades.

Mientras tanto, nuestros pueblos se han ido alejando cada vez más de sus raíces históricas, allí donde seguramente se encuentran las claves para descifrar el terrible enigma que nos mantiene en un ir y venir por el abismo de la historia, ya a las puertas del siglo XXI.

Las ideologías son ayudas de navegación para surcar los tiem­pos y los espacios, dándole rumbos precisos a las sociedades y a las naciones.

Y es, precisamente, en este marco desideologizado y con el propósito de hallar recursos válidos para que nuestro pueblo avance por el mapa intrincado y complejo del futuro que nos hemos atrevi­do a invocar un modelo ideológico autóctono y enraizado en lo más profundo de nuestro origen y en el subconsciente histórico del ser nacional.

En la médula del pensamiento de don Simón Rodríguez se encuen­tra la simiente de un proyecto de sociedad basado en la educación popular y en la creatividad. Simón Rodríguez concibe la i­dea concreta de la República y talla las formas del Estado Nacional y las líneas geohistóricas de su proyección en el tiempo.




22 de diciembre de 2013

Los 10 mandamientos para la comunicación revolucionaria

Revolución es innovación: un medio revolucionario innova en el fondo y en la forma. Ejemplo: El cine soviético, el muralismo mexicano, la trova cubana.

La comunicación revolucionaria es el sistema educativo de toda la sociedad. Ejemplo: Así como el aparato de comunicación privada sostiene el capitalismo promoviendo falsedades, vicios, codicia, consumismo, globalización y superstición, el revolucionario promoverá el socialismo transmitiendo conocimiento, valores, solidaridad, productividad, identidad y ciencia.

No repetiremos en los medios revolucionarios calumnias y mentiras de la derecha. Ejemplo: Al comentar este precepto no mencionamos ninguna de las falsedades de la oposición.

No prestaremos relieve ni resonancia a figuras insignificantes polemizando con ellas ni mencionándolas en forma saturativa. Ejemplo: En el boxeo el campeón pelea con el contendor, y no con el second. La propaganda de Colacola no dice: “No beba Sevenseven”, sino “Beba Colacola”. Algunas publicaciones culturales son Panteón de Dientes Rotos de las Reputaciones Consagradas y las Nulidades Engreidas de la derecha. Eduardo Galeano me sostiene que los compañeros cubanos han convertido a una anodina disidente en figura mundial a fuerza de mencionarla en sus bloqueados medios.

Un sistema de comunicación revolucionaria debe ser fuente continua de datos concretos, objetivos, oportunos y actualizados sobre la realidad.Ejemplo: Cuatro días después de las elecciones del 8 de diciembre todavía la página web del CNE no incluye el segundo boletín, si es que lo hubo, ni totalizaciones a nivel nacional. Un año después del arranque de la Guerra Económica, todavía no sabemos el nombre de empresas y empresarios que obtuvieron 60.000 millones de dólares preferenciales para importaciones que nunca realizaron. Cuatro años después de 2009 todavía no tenemos cifras reales del verdadero número de homicidios en Venezuela, sino una absurda encuesta dePercepción de Inseguridad la cual “percibe” que ese año ¡21.132 homicidios produjeron 19.113 víctimas! Inconcebible disparate gracias al cual nos “perciben” como el segundo país más inseguro del mundo.

No copiaremos los peores rasgos de los medios de comunicación de la ultraderecha: Ejemplo: La interrupción repetida, la cuña machacona y sin imaginación, el aumento de volumen del audio al pasar propaganda, el autosabotaje de llenar la pantalla de logos, letreros, cintillos, ventanas y ventanillas que impiden saber qué se está transmitiendo, la interrupción de la interrupción de la interrupción. No se puede transmitir un mensaje distinto del de los medios comerciales utilizando sus mismos códigos.

No dejaremos que la programación sea saboteada por una competencia de figurones pugnando por aparecer asomados en medio de los programas de mayor audiencia. Ejemplos: Sobran.

No imitaremos a la derecha en la creencia de que la figuración mediática sustituye al trabajo político. Ejemplos: Sobran.


Comunicación revolucionaria debe ser sinónimo de excelencia. Ejemplo: La izquierda dispone de la más deslumbrante mayoría de poetas, narradores, dramaturgos, guionistas, actores, cineastas, directores, documentalistas, músicos, ensayistas, pintores, muralistas, humoristas, escultores, arquitectos y analistas críticos del país ¿Por qué no utilizarlos?

Usaremos a plenitud los medios de que disponemos. Ejemplo: El pueblo desprovisto de medios improvisó en minutos una red de noticias verbales y de celulares que hizo fracasar en horas el golpe de Estado del 2002. El sistema de medios públicos debe articular en semanas una estrecha cooperación y colaboración con el de medios alternativos y comunitarios. El bolivarianismo podría usar los satélites de que dispone para articular en meses una red nacional, latinoamericana, mundial de contenidos progresistas.