17 de marzo de 2012

Crisis sistémica global - Las cinco tormentas devastadoras del verano de 2012 en medio del cambio de tendencia de la geopolítica mundial


En su número de enero de 2012, el LEAP/E2020 colocó al corriente año bajo el signo del cambio de tendencia (punto de inflexión crucial) de la geopolítica mundial. El primer trimestre de este año comenzó a afianzarse ampliamente el fin de una época, particularmente con la decisión de Rusia y China de bloquear el intento occidental de injerencia en Siria (1); sus declaradas voluntades, asociadas particularmente con la India (2), de ignorar o eludir el embargo petrolero en contra de Irán, decidido por Estados Unidos y la Unión Europea (3); las crecientes tensiones entre las relaciones de Estados Unidos e Israel (4); la aceleración de la política de China (5) y el BRICS para diversificar las reservas monetarias saliendo del USD (también Japón y Eurolandia (6)); las propuestas de cambio de estrategia política de Eurolandia en ocasión de la campaña electoral francesa (7); y la intensificación de las acciones y el discurso que alimentan el fortalecimiento de las guerras comerciales entre bloques (8). En marzo de 2012, estamos lejos de marzo de 2011 y del « acoso » de la ONU dirigido por el trío Estados Unidos/Reino Unidos/Francia para atacar Libia. En Marzo de 2011, todavía estábamos en el mundo unipolar post 1989. En Marzo de 2012, ya estamos en el mundo multipolar post crisis que vacila entre confrontaciones y colaboraciones.

Como fuera anticipado por el LEAP/E2020, el tratamiento de la « crisis griega » (9) hizo desaparecer rápidamente de los medios de comunicación y de las inquietudes de los operadores la supuesta « crisis del Euro ». La histeria colectiva sostenida durante el segundo semestre 2011 por los medios de comunicación anglosajones y Euroescépticos se ha desvanecido: Eurolandia se impone cada vez más como una estructura permanente (10), el Euro está nuevamente en boga en los mercados y en los bancos centrales de los países emergentes (11), el dúo Eurogrupo/BCE funcionó eficazmente y los inversores privados han tenido que aceptar un recorte de hasta el 70 % de sus activos griegos, lo que confirma la anticipación del LEAP/E2020 de 2010 en la que hablábamos de un descuento del 50% cuando nadie o casi nadie lo imaginaba posible sin una « catástrofe » que significara el fin del Euro (12). En última instancia, los mercados siempre se doblegan a la ley del más fuerte… y al miedo de perder más, independientemente de lo que digan los teólogos del ultraliberalismo. Es una lección que los dirigentes políticos recordarán cuidadosamente porque hay otros descuentos por venir, en Estados Unidos, Japón y Europa. Volveremos sobre esto en este GEAB N° 63.




14 de marzo de 2012

Putin enloquece a Washington

Vladimir Putin está de regreso y será nuevamente el presidente de Rusia. Ese era el gran temor de Estados Unidos y otros países occidentales europeos implicados en pleno siglo XXI en una nueva forma de neocolonialismo. Rusia, China y otros países del grupo BRICS están trabajando para que se respete el derecho internacional, único instrumento que es la base entre los países para entablar negociaciones, superar y solucionar conflictos y evitar una nueva guerra mundial.

Olvidad el pasado (Sadam, Osama, Gadafi) y el presente (Assad, Ahmadineyad). Se puede apostar una botella de Pétrus 1989 (el problema es la espera de seis años para recibirla) por el futuro previsible; el máximo espíritu diabólico de Washington –y de sus socios delincuentes de la OTAN y sus diversos socios de los medios de comunicación– no será otro que el presidente ruso Vladimir Putin, de regreso al futuro.

Y que no quepa la menor duda: a Vlad Putin le encantará. Ha vuelto exactamente adonde quiere estar: comandante en jefe de Rusia a cargo de las fuerzas armadas, la política exterior y todos los asuntos de seguridad nacional.

Las elites angloestadounidenses todavía se retuercen ante la mención de su legendario discurso de 2007 en Múnich cuando criticó al gobierno de George W Bush por su agenda imperial obsesivamente unipolar “mediante un sistema que no tiene nada que ver con la democracia” y su continua violación de las “fronteras nacionales en casi todas partes”.

Por lo tanto Washington y sus acólitos ya están avisados. Antes de la elección del pasado domingo, Putin incluso publicó su hoja de ruta. Lo esencial: no a la guerra en Siria; no a la guerra en Irán; no a los “bombardeos humanitarios” ni a las “revoluciones de color”, todo integrado en un nuevo concepto: “instrumentos ilegales de poder blando”. Para Putin el Nuevo Orden Mundial diseñado por Washington no tiene futuro. Lo que vale es “el principio consagrado de la soberanía de los Estados”.