19 de noviembre de 2013

Los 3 de los últimos pilares del dólar colapsan

Internacionalización del yuan, apertura de Arabia Saudita, explosión de la Unión Europea: tres de los últimos pilares del dólar colapsan.


« Era de noche y caía la lluvia; y al caer era lluvia, pero era sangre una vez caída.» Estas palabras de Edgar Allan Poe (1) se aplican a las mil maravillas al lento proceso de desarticulación mundial actual, en el que acontecimientos en apariencia anodinos (« la lluvia ») se combinan para socavar las bases del sistema internacional que está muriendo ( « sangre »). Si este proceso es lento, si los acontecimientos pueden parecer anodinos es, paradójicamente, porque la crisis actual es la primera crisis sistémica verdaderamente mundial: mucho más profunda que la de 1929, afecta a todos los países y trastoca al núcleo del sistema. La de 1929 fue una crisis de adolescencia de la nueva potencia mundial, Estados Unidos, pero con la de hoy estamos viviendo los últimos días de un condenado, y este condenado es la superpotencia que conocemos desde el 1945. Al haber se edificado la organización mundial alrededor de Estados Unidos, nadie tiene interés que se derrumbe antes de haberse desacoplado totalmente de él. Todos pretenden liberarse suavemente guardando las apariencias habituales con el fin de asegurar una transición sin sobresaltos, ello explica la lentitud con que se desarrolla la caída.

Es algo así como esos padres que intentan dejar la habitación de su bebé en punt a de pie para evitar que se despierte y el bebé vuelve a berrear: el bebé es el dólar, y los padres son indignos ya que escabullen para abandonarlo.

China domina este arte pero por todas partes vemos a otros países que abandonan paso a paso a Estados Unidos de manera más o menos sutil, por ejemplo como Arabia Saudita (2). Para la Unión Europea, casi el último bastión americanista fuera de Estados Unidos, la tarea es más ardua. Nuestro equipo anticipa que las elecciones europeas de 2014, en la que el arribo de las derechas extremas y de las fuerzas euroescépticas es inevitable, hará explotar el marco actual de la Unión Europea brindando la oportunidad para que Eurolandia se revitalice. Analizamos en detalle el caso europeo en este número del GEAB.

El acelerado ritmo de la internacionalización desacredita un poco más el papel central del dólar. La pérdida tanto del apoyo saudí que era una pieza maestra del edificio del petrodólar y de la Unión Europea como bastión estadounidense, reemplazado por Eurolandia apoyándose en el euro, constituyen una nueva amenaza para Estados Unidos. Tres de los últimos puntales esenciales del poder estadounidense desaparecerán en 2014, prosiguiendo insidiosamente la convulsión mundial.

Estados Unidos apostó a que siendo la barrera de potencial (3), entre el statu quo y el mundo de mañana demasiado dolorosa para atravesarla, los países aunque teniendo todo para ganar con una nueva organización mundial, no cruzarían el Rubicón. Es el caso, por ejemplo, de China con su montaña de dólares de reserva que no valdrán gran cosa si se mueve demasiado ostensiblemente; o también el de Arabia Saudita que perderá a un gran cliente y una seguridad garantizada si abandona a Estados Unidos. Excepto que se trate de otra cosa que un frío cálculo de costes/beneficios, para muchos de los actores los beneficios comienzan a sobrepasar los costes. Según el LEAP/E2020, la apuesta estadounidense ya se perdió.


LA IMPOSIBLE REACTIVACIÓN ESTADOUNIDENSE


Los problemas de Estados Unidos no pueden solucionarse realmente en el contexto actual ya que se encuentra ante un dilema: si la economía comienza a recuperarse, la FED debe poner fin a su programa de apoyo, pero eso producirá pánico en los mercados como ya se vio en septiembre, lo que interrumpiría la recuperación...

En realidad si un pequeño y verdadero crecimiento se insinúa en Estados Unidos, la montaña de dólares impresos por la FED y exportados a los emergentes volverá, en parte, a Estados Unidos para sacar provecho de la oportunidad, provocando una fuerte inflación y cortando de raíz la recuperación (22). Estas « oscilaciones » entre la esperanza y la desesperación continuarán hasta que la crisis se enfrente con las herramientas del mundo de ayer o hasta que una conmoción exponga la situación catastrófica. Porque no es el QE salvará la economía, ya que sus mejores resultados son mantener artificialmente con vida a los zombies económicos e inflar burbujas financieras. 



¡EUROPE HA MUERTO, VIVA EUROPA !


Resolución de los conflictos, comercio, finanzas... vemos que la brecha cada vez mayor con Occidente. Sin embargo, semejante a esa nueva ruta de la seda que relaciona Asia con Europa, esta última todavía puede cambiar a tiempo para el mundo de mañana si se las arregla para cortar el cordón umbilical con Estados Unidos, después de las elecciones de 2014, que servirán como un detonador.
Aumento de las extremas derechas y de los partidos euroescépticos, déficit democrático, peso de los grupos de presión y alejamiento de los ciudadanos, centralización bruselense, la burocracia y tecnocracia... la Unión Europea se muere (43). Según nuestro equipo, las elecciones europeas de 2014 provocarán la explosión del marco actual de la Unión y desencadenarán su repolitización, comenzando con un gran debate sobre el futuro de Europa. Aunque este replanteo ya comenzó, por ejemplo con los Verdes que presentan candidatos en todo el territorio de la Unión Europea (44), dando así inicio a una « verdadera » elección europea, o con los partidos socialistas que impulsan al muy serio candidato Martin Schultz para encabezar la Comisión (45).

Pero según el LEAP/E2020, este refundación, si se consigue, tomará tiempo, mucho tiempo, y la fecha límite real para una Unión Europea democrática es la elección de 2019. Analizamos exhaustivamente el destino de Europa en la sección Telescopio.

La Unión Europea se muere, es una Europa inspirada e infiltrada por los intereses de Estados Unidos. Es la Europa limitada a un vasto mercado común que debe continuamente expandirse. Es la Europa que se doblega ante Monsanto y se remite a los Estados miembros (46), dejando el campo libre a la multinacional estadounidense. Es el títere de las políticas anglosajonas, el tercer pilar estadounidense que se desmorona. Pero estas decisiones dictadas por el primo estadounidense pasan cada vez más difícilmente (47). Otro ejemplo es la adhesión de Turquía a la Unión Europea, determinada por el programa estadounidense y no por los ciudadanos europeos o turcos (48): ahora laboriosa, estará condenada definitivamente cuando los partidos de extrema derecha irrumpan en el Parlamento Europeo en 2014.

Pero el continente no esperará al 2019 para reorganizarse y la cuestión es que forma tomará Europa de mañana. Mientras tanto, como lo veremos en Telescopio, Eurolandia tiene la capacidad de construir un proyecto político que llene el vacío que deje la Unión Europea.